Malbo, un edificio único

Malbo nace como un proyecto signado por su situación particular en el entorno urbano: se ubica en Villa Nueva, ciudad que crece recibiendo la migración poblacional villamariense, junto al río Ctalamochita, máximo elemento de valor paisajístico de ambas ciudades, en el sector del nuevo puente que une ambas villas, corolario de la reciente intervención paisajística en la costanera de Villa María.

 

Una propuesta poco convencional

El lote (casi 2.700 m2 de superficie) posee unas dimensiones que justifican una propuesta poco convencional, que sea capaz de sacar el mejor provecho de las visuales lejanas del río y las orientaciones. Por lo tanto, el proyecto se descompone en dos cuerpos que a su vez constituyen las etapas constructivas de la obra: una torre de 10 pisos (5.600 m2 aprox.) que nace desde la medianera norte pegada a la línea municipal y una tira más baja (4.000 m2 aprox.) de cinco pisos, recostada sobre la medianera sur y retirada de la vereda a través de una plaza seca, futura expansión del local comercial de planta baja y espacio abierto de escala urbana aportado a la ciudad. De esta manera, el espacio verde interior de uso común se convierte en el corazón del proyecto, donde se mantiene la mayoría de la vegetación preexistente y se refuncionaliza la piscina para adaptarla a los requerimientos actuales. Las áreas cerradas de planta baja (Salón de Usos Múltiples, gimnasio, servicios) y los halls de acceso se vuelcan hacia el patio en una continuidad espacial que funde interior y exterior a través de cerramientos acristalados continuos de piso a techo. La doble altura del lobby de ingreso anuncia la generosidad que prevalecerá en los espacios interiores y las visuales hacia la piscina y el río establecen el motivo que guiará la elaboración de las tipologías de departamentos.

 

Dos criterios importantes

Uno de los criterios que definió el diseño desde el origen fue el de realizar una distribución tipológica que garantice que la mayor cantidad de las unidades tengan vistas directas hacia el río. Por lo tanto, en su primera etapa el edificio arranca desde un basamento continuo de dos niveles adosado a la medianera y a partir del tercer piso se retira completamente transformándose en una torre exenta, logrando abrir las vistas hacia el puente Juan Domingo Perón, la bajada Entre Ríos y la curva del río que va hacia el Parque Yrigoyen. La tira, en tanto, se orienta totalmente hacia el río-patio y la plaza de acceso, permitiendo que todas las unidades disfruten de vistas excepcionales.

En este sentido, los balcones-terraza de grandes dimensiones se convierten en los elementos distintivos del proyecto. Sus perfiles cambiantes hacen que cada unidad se diferencie de las otras y a la vez definen la expresión de la fachada, caracterizada por el uso del hormigón visto. Contribuyendo a esta idea, las carpinterías vidriadas continuas de piso a techo, realizadas en PVC y doble vidriado hermético, enfatizan la continuidad con el exterior ya expresada en la planta baja del edificio.

 

Malbo es un edificio único, en un contexto único, donde cada departamento es único y cada detalle está diseñado para hacer del habitar una experiencia apasionante.